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Cuando la alfalfa no nodula: el nitrógeno vuelve a ser protagonista
La fijación biológica de nitrógeno es uno de los grandes motores productivos de la alfalfa. Sin embargo, cuando este proceso falla por problemas de suelo, manejo o ambiente, el cultivo pierde vigor y productividad. En estos escenarios, la fertilización estratégica puede marcar la diferencia para sostener el rendimiento y la calidad del forraje.

Más biomasa en cada rebrote: nutrición inteligente para potenciar la alfalfa
La alfalfa atraviesa un momento histórico de expansión productiva y exportadora, lo que exige esquemas de manejo cada vez más precisos. La reposición eficiente de nutrientes luego del corte y la incorporación de tecnologías foliares con nanopartículas de alta pureza, como MIST PRD®, permiten transformar la nutrición en una herramienta concreta para ganar rendimiento, estabilidad y eficiencia en sistemas forrajeros intensivos.

Nitrógeno en maíz de segunda: cómo manejarlo para transformar eficiencia en rendimiento
En los planteos de maíz de segunda, el nitrógeno define gran parte del rinde final. Comprender sus funciones, sincronizar la oferta con la demanda del cultivo y reforzar la nutrición en momentos críticos como V6 y VT permite cerrar brechas productivas. Estrategias con nitrógeno foliar de alta disponibilidad muestran resultados concretos a campo.

Soja: los nutrientes invisibles que explican la brecha de rendimiento
La deficiencia subclínica de boro, calcio, magnesio y micronutrientes esenciales en siembra está detrás de muchos lotes que no alcanzan su potencial. La combinación de nutrición inicial con boro, cobalto y molibdeno (MIST VL®) y el refuerzo foliar con calcio, magnesio y nitrógeno (MIST BLC®) ofrece una estrategia validada por múltiples ensayos en Argentina para mejorar la nodulación, la estructura del canopeo y el cuajado.

Corrección edáfica y vigor de implantación: el nuevo manejo agronómico de la soja
La corrección del perfil edáfico mediante la restitución de calcio y magnesio, combinada con tecnologías que estimulan la fisiología inicial de la semilla, mejora significativamente la eficiencia en el uso de nutrientes y fortalece la implantación del cultivo frente a condiciones adversas. La incorporación de nanotecnología aplicada al suelo y a la implantación está redefiniendo el manejo de base de la soja, permitiendo recuperar productividad, estabilidad y resiliencia agronómica en ambientes desafiantes.

Azufre y calcio en maíz: aliados invisibles para asegurar rendimiento
El maíz “fabrica” rendimiento desde sus primeros estadios vegetativos, y es precisamente entre V4 y V6 cuando se define gran parte de su potencial productivo. Asegurar en esa ventana un suministro adecuado de azufre y calcio, mediante el uso de nanopartículas que logran una absorción más rápida y eficiente, significa invertir en kilos de grano.

Sorgo: la clave está en el suelo
El rendimiento del sorgo depende en gran medida de las propiedades físicas y químicas del suelo. La compactación, las deficiencias nutricionales y la presencia de suelos salinos-sódicos constituyen limitantes crecientes en distintas regiones. La incorporación de enmiendas con nanominerales, como MIST TPS78®, se presenta como una estrategia innovadora para restaurar la estructura y funcionalidad del suelo, mejorando las condiciones de implantación y el desarrollo inicial del cultivo.

Nutrición de precisión: el rol estratégico del zinc y el boro en trigo
El zinc y el boro son claves para que el trigo exprese su máximo potencial de rendimiento y calidad. Estos micronutrientes intervienen en procesos esenciales como la formación de espiguillas, el cuajado de granos y el llenado final. Su aplicación estratégica, especialmente vía foliar en momentos críticos del ciclo, logra mejorar rendimientos y calidad.

Trigo 2025/26: estrategias de nutrición inicial para maximizar la rentabilidad
La campaña de trigo 2025/26 en Argentina plantea desafíos y oportunidades que requieren un manejo agronómico integral. Para asegurar la rentabilidad, es clave comenzar con una nutrición inicial adecuada, incorporar tratamientos vivificantes en la semilla y aplicar fertilización microgranulada con nanotecnología. Estas prácticas fortalecen el desarrollo radicular, mejoran la implantación y permiten al cultivo expresar su máximo potencial, incluso bajo condiciones climáticas adversas.

Fertilización integrada para trigo: desde el suelo hasta la semilla
En un escenario productivo cada vez más exigente, con ciclos climáticos erráticos y suelos sometidos a años de uso intensivo, el rendimiento del trigo depende de algo más que un buen manejo agronómico. La estrategia más eficiente no reside en un solo producto ni en una única etapa del cultivo, sino en una intervención integral y coordinada desde el acondicionamiento del suelo hasta la nutrición de la semilla.

Cómo mejorar el suelo y aumentar el rendimiento del trigo
La Bolsa de Cereales informo el panorama favorable para la siembra de fina en esta campaña 25/26, esperándose un área de 6,7 millones de hectáreas para el trigo, con una producción estimada en 20,5 millones de toneladas. Ante este escenario prometedor, los suelos pueden ser un factor limitante para alcanzar los objetivos buscados. La pérdida del equilibrio ácido-base en suelos con mucha historia agrícola a través de lixiviación, erosión o acidificación, requiere un enfoque técnico de reposición.
