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Más biomasa en cada rebrote: nutrición inteligente para potenciar la alfalfa

Más biomasa en cada rebrote: nutrición inteligente para potenciar la alfalfa

La alfalfa atraviesa un momento histórico de expansión productiva y exportadora, lo que exige esquemas de manejo cada vez más precisos. La reposición eficiente de nutrientes luego del corte y la incorporación de tecnologías foliares con nanopartículas de alta pureza, como MIST PRD®, permiten transformar la nutrición en una herramienta concreta para ganar rendimiento, estabilidad y eficiencia en sistemas forrajeros intensivos.


La alfalfa es, indiscutiblemente, la “reina de las forrajeras”: un cultivo perenne esencial para sistemas ganaderos y lecheros intensivos, que combina altos rendimientos con calidad nutricional superior. Según estimaciones recientes, Argentina dispone de entre 3 y 3,5 millones de hectáreas implantadas con alfalfa, posicionándose como el segundo mayor productor mundial, solo detrás de Estados Unidos.


En este contexto, la nutrición mineral deja de ser un complemento para transformarse en una herramienta clave de manejo, especialmente luego de cada corte, cuando el cultivo debe reorganizar rápidamente su estructura aérea y recomponer reservas.


El rendimiento potencial de la alfalfa está determinado por la capacidad del ambiente de proveer radiación, temperatura y agua, pero también por la disponibilidad de nutrientes esenciales que sostienen el rebrote. Cada corte implica una extracción significativa de elementos del sistema suelo–planta, y si estos no se reponen de manera eficiente, la productividad cae, se acortan los ciclos y se compromete la longevidad del stand. Calcio, Magnesio, Azufre, Nitrógeno, Fósforo y Silicio cumplen funciones específicas y complementarias en este proceso.


El rol de los nutrientes en la dinámica post-corte

El funcionamiento productivo y la persistencia de la alfalfa se sostienen sobre una nutrición mineral equilibrada, en la que los distintos nutrientes actúan de manera integrada y complementaria, particularmente en los períodos posteriores a cada corte, cuando el cultivo debe reorganizar rápidamente su estructura aérea y recomponer reservas. El nitrógeno es el principal motor de la producción de biomasa y proteína, impulsando la emisión de nuevos brotes y el crecimiento vegetativo, mientras que el fósforo resulta determinante en los procesos de transferencia de energía, la división celular y la reactivación del sistema radicular, aspectos clave para acelerar el rebrote y restablecer la capacidad fotosintética. El calcio cumple un rol estructural fundamental en la formación y estabilidad de las paredes celulares, en el funcionamiento de los meristemas y en la longevidad del stand, especialmente en sistemas intensivos donde las extracciones son elevadas.

rebrote alfalfa

Nutrición foliar y nanopartículas: una herramienta de precisión

En sistemas donde la alfalfa es sometida a múltiples cortes, la nutrición foliar se posiciona como una estrategia complementaria de alto valor. Permite sincronizar la oferta de nutrientes con los momentos de mayor demanda fisiológica, especialmente inmediatamente después del corte, cuando la absorción radicular puede estar limitada.


En este contexto, las tecnologías basadas en nanopartículas de alta pureza marcan un punto de inflexión en la eficiencia de la nutrición foliar. Productos como MIST PRD® incorporan formulaciones nano-particuladas que favorecen una mayor absorción, movilidad y disponibilidad de nutrientes estratégicos, maximizando el impacto de cada aplicación. Su diseño está orientado a acompañar al cultivo en los momentos críticos de rebrote posteriores a cada corte, potenciando la respuesta productiva sin generar desequilibrios ni pérdidas por sobredosificación. Se trata de un fertilizante foliar complejo y líquido, desarrollado específicamente para la nutrición de pasturas, que aporta una combinación balanceada de nutrientes principales, secundarios y micronutrientes esenciales para el crecimiento y la regeneración de las estructuras radiculares, entre ellos calcio, magnesio, azufre, nitrógeno, fósforo y silicio. Gracias a la alta eficiencia de su formulación con nanopartículas, MIST PRD® se recomienda en dosis muy bajas, del orden de 1,5 a 2 litros por hectárea, contribuyendo a esquemas de fertilización precisos, eficientes y sustentables.

Dosis PRD

Evidencia a campo: resultados del ensayo en alfalfa

La relevancia de estas estrategias se refleja en los resultados del ensayo realizado en la Estación Experimental Agropecuaria de INTA Manfredi, Córdoba, donde se evaluó el comportamiento productivo de la alfalfa frente a la aplicación de MIST PRD®. El estudio, desarrollado durante el ciclo 2021-2022 sobre un cultivo implantado en marzo, incluyó siete cortes y aplicaciones del producto luego del segundo, cuarto y sexto corte.


Los resultados muestran que la producción acumulada de biomasa aérea fue más de un 16 % superior en el tratamiento fertilizado respecto del testigo, alcanzando valores cercanos a 24.000 kg de materia seca por hectárea. Aún más relevante fue la respuesta en los rebrotes posteriores a la aplicación, donde se registraron incrementos promedio del 30% en la producción por corte, evidenciando una clara sinergia entre nutrición foliar y dinámica de rebrote.

Cuadro alfalfa Mist PRD

Manejo integrado para sostener sistemas alfalferos eficientes

La experiencia a campo demuestra que la alfalfa responde de manera consistente a estrategias nutricionales que acompañan su fisiología. Luego de cada corte, el cultivo atraviesa un período crítico donde se define la velocidad y la calidad del rebrote. En ese momento, contar con una provisión balanceada de nutrientes permite sostener altas tasas de crecimiento, mejorar la captura de radiación y prolongar la vida útil de la pastura.


La incorporación de tecnologías como MIST PRD, basadas en nanopartículas de alta pureza, aporta precisión y eficiencia a estos esquemas, alineándose con sistemas productivos que buscan maximizar resultados sin comprometer la sustentabilidad. En un escenario donde cada kilo de materia seca y cada punto de proteína cuentan, la nutrición estratégica deja de ser un gasto para transformarse en una inversión clave en la alfalfa argentina.